Esos días que te despiertas porque tu sueño hoy ha decidido volverse contra ti; estabas sumergida en un mundo que era casi real, casi perfecto, pero tú decidiste que yo no era lo correcto, que aunque sin amor, tu compriomiso debía seguir como estaba, y que lo que realmente amabas, podía quedarse simplemente en "eso que era mi sueño, lo que deseaba, pero a lo que no pude corresponder"...
Pues si, yo te quería, te amaba, te deseaba, pero no pudo ser, no quisimos que fuera, y en medio de ese mar de amargura y tristeza, te despertaste, con la cara y la almohada mojadas, bañadas por tus propias lágrimas, esas que han llenado tu noche y tu mañana, esas que han conseguido que ahora no dejes de pensar en esa realidad imaginaria, en ese amor tan dulce y tan amargo a la vez... En eso que era tu dulce sueño pero que no pudo ser...