domingo, 15 de abril de 2012

Miradas.

Y se despertó pensando la eternidad que le suponía esperar tanto para verlo después de aquella noche; duramente se levantó, intentando asimilar la dificultad de aquellos largos días y decidió sorprender, necesitaba estar con él, verlo, olerlo, mirarlo, sentirlo...
Ella se arriesgó, fue, y todo salió genial, tarde estupenda, estaba a su lado, lo que necesitaba, pero faltaba algo.
Pretendieron dar una vuelta con la intención de poder estar en una dulce intimidad bañados por los rayos del sol nacientes tras las nubes cargadas de lluvia, y allí sí que se encontraba todo perfecto, tranquilidad, pájaros cantando, él y ella, y el tan esperado beso.
Tuvieron que volver, y aun que seguía siendo perfecto, todo genial, faltaba un ápice de intimidad, ese que tanto les gustaba a los dos.
Tras la cena, llegó la hora de la despedida, subir al coche y llegar a casa.
En el coche no sólo estaban ellos dos, y aquello no era malo, pero... no era como siempre, y los dos lo sabían, todos lo sabían.
Fue una vuelta entretenida, pero a la hora de la detención del coche ante la puerta llegó aquel momento tan extraño, en el que no hubo beso de despedida, sólo miradas que decían que la espera sería merecida...



jueves, 12 de abril de 2012

Creador de sueños.

Han pasado muchas cosas, muchos momentos, todos ellos inolvidables, días de risas, tardes de amor, noches de pasión, madrugadas de lágrimas.
Momentos locos, instantes que vuelan como aves libres, porque así es como me haces sentir.
Sentir el roce de tus delicadas manos por mi cuello, ver tus ojos que iluminan mis días, y con ese verde pintar la hierba, y con el negro de tu pelo tatuarme que esto sea eterno.
Mi cabeza apoyada sobre tu pecho, notando tu respiración, tu vida, la vida que me das, sintiendo tu corazón, y el mio, juntos, que se aceleran, pero que a la vez se tranquilizan mientras bailan al son de una preciosa canción que inunda nuestras almas, y nos llena de pasión. 
Sentir esa voz que me protege, y que me dice que estoy a salvo; Tú, esa luz al final del camino que me da fuerzas para seguir.

Mirar hacia el futuro y no verlo con otra persona que no sea contigo, mirar al futuro y tener la certeza de que quiero compartirlo junto a ti. 
Pensar en mis ojos y tener la certeza de que ellos van a mirarte mientras duermas; Pensar en mi boca y tener la certeza de que va a besarte para darte los buenos días y desearte las buenas noches; Pensar en mis manos, y saber que van a ser ellas las que te acaricien la frente cuando estés enfermo.
Pensar en mi corazón, y tener la certeza de que va a ser tuyo por siempre.

Una mirada vale más que mil palabras.

Sí, llamadme loca, loca por amor, loca por mirar la inmensa esperanza que me brindan tus ojos, loca por la oleada de pasión que esconden tus labios, loca por el calor de tus caricias, loca por tu olor.

Todo lo que cada uno de tus actos significan para mi, todo lo que tengo para darte; Daré todo lo que esté en mi mano y más por hacerte feliz, porque mi vida la llenas tú y siempre estaré contigo. 
Porque somos dos corazones latiendo al ritmo de la misma canción, la canción que empezó a escribirse con un beso y el pentagrama que seguiremos completando con las notas de un amor perenne en el tiempo.

Cuando estás a mi lado, no existe dolor, no existen los problemas, no hay tristezas posibles, porque veo tus ojos de alegría sincera, de bondad, de generosidad, y sólo puedo pensar en lo afortunada que soy al tenerte y que no quiero perderte.

Por ser tú, único y especial, te doy las gracias.



Te quiero muchísimo 





miércoles, 25 de enero de 2012

Te robé el alma al adentrarse la noche, tocaste mi corazón, me llegaste al alma, cambiaste mi vida y todas mis metas.
Me di cuenta de que el amor es ciego, cuando cegaste mi corazón, besé tus labios, sostuve tu cabeza, compartí tus sueños y compartí tu cama; Te conozco bien, reconozco tu olor, eres mi gran adicción.
Te vi llorar, te vi sonreír, te observé mientras dormías, me gustaría pasar el resto del tiempo contigo.
Conozco tus miedos, y tú los míos, y te quiero, de eso sí que estoy segura, no puedo vivir sin ti.

domingo, 22 de enero de 2012

Él es y será todo para mi.

No sé si mi corazón me funciona bien o mal.
Ya no pienso, sólo siento, y en mi vida así me va.
No soy sólo yo y mi circunstancia y me agarro a este mundo por aquello que me da.
Pero si un día mi guitarra muere por amor a ti, quiero que conmigo bailes por morir así.
Poco a poco grito hasta dejarme la voz, porque te quiero y porque pienso que no hay nada mejor...


Y tus ojos siguen aquí porque son ideales para perderse en ellos.
Y es que no hay droga más dura que el amor sin medida.
Es que no hay droga más dura que el roce de tu piel.
Y es que no hay nada mejor que tener tu sabor corriendo por mis venas.
Nada mejor que el roce de tu piel.
Por un beso no importa morir si es tuyo, cada vez que tengo tu cuerpo en mis brazos siento que tú eres mi segunda piel.
Rezo por que el ansia no me de un hachazo y te coloque en otros brazos de mujer.


Siempre me ves llegar, y siempre me ves venir, con el mundo entre las manos para ti.
Y tengo claro lo que soy, y siempre me ves venir, arrastrando mi cordura en el camino a la locura por tu voz.
Y te han puesto encima mío, para siempre y por jamás, bañarnos en sudor hasta que no brote más de tu piel y de mi piel.
Conversar hasta morir y volver a conversar, hasta pegarnos la lengua al paladar y prometo hacerte socia de mi piel, de mi piel y de mis huesos, pues no tengo mucho más,
No quiero ser ese espejismo en tu desierto particular, sólo quiero despertarme y contemplar los surcos de tu espalda un día más.


http://www.youtube.com/watch?v=o6FE1JmZh0U

miércoles, 4 de enero de 2012

Abuela, siempre en mi.

Días en los que deseas no ser tú, ni ser nadie, y que desearías con toda la fuerza de tu corazón que esas personas que antes estaban lo volviesen a hacer.
Fechas en las que te das cuenta de que ya ha pasado un año, y que ella se ha ido y no volverá.
Días en los que te das cuenta que la vida es tan corta que hay que disfrutarla al máximo y aprovechar cada segundo como si fuese el último, porque nunca podrás saber si en el siguiente segundo estarás aquí o ya no lo harás
Días en los que tu cuerpo no te permite hacer nada porque lo invade la tristeza y el dolor, y en los que sólo quieres meterte bajo las sábanas y esperar a que el tiempo pase...
Porque días de esos tenemos todos, antes o después, queramos aceptarlo o no.
Aún así, yo nunca la olvidaré, porque ella ha sido, es y será parte de mi vida siempre.