jueves, 12 de abril de 2012

Creador de sueños.

Han pasado muchas cosas, muchos momentos, todos ellos inolvidables, días de risas, tardes de amor, noches de pasión, madrugadas de lágrimas.
Momentos locos, instantes que vuelan como aves libres, porque así es como me haces sentir.
Sentir el roce de tus delicadas manos por mi cuello, ver tus ojos que iluminan mis días, y con ese verde pintar la hierba, y con el negro de tu pelo tatuarme que esto sea eterno.
Mi cabeza apoyada sobre tu pecho, notando tu respiración, tu vida, la vida que me das, sintiendo tu corazón, y el mio, juntos, que se aceleran, pero que a la vez se tranquilizan mientras bailan al son de una preciosa canción que inunda nuestras almas, y nos llena de pasión. 
Sentir esa voz que me protege, y que me dice que estoy a salvo; Tú, esa luz al final del camino que me da fuerzas para seguir.

Mirar hacia el futuro y no verlo con otra persona que no sea contigo, mirar al futuro y tener la certeza de que quiero compartirlo junto a ti. 
Pensar en mis ojos y tener la certeza de que ellos van a mirarte mientras duermas; Pensar en mi boca y tener la certeza de que va a besarte para darte los buenos días y desearte las buenas noches; Pensar en mis manos, y saber que van a ser ellas las que te acaricien la frente cuando estés enfermo.
Pensar en mi corazón, y tener la certeza de que va a ser tuyo por siempre.

Una mirada vale más que mil palabras.

Sí, llamadme loca, loca por amor, loca por mirar la inmensa esperanza que me brindan tus ojos, loca por la oleada de pasión que esconden tus labios, loca por el calor de tus caricias, loca por tu olor.

Todo lo que cada uno de tus actos significan para mi, todo lo que tengo para darte; Daré todo lo que esté en mi mano y más por hacerte feliz, porque mi vida la llenas tú y siempre estaré contigo. 
Porque somos dos corazones latiendo al ritmo de la misma canción, la canción que empezó a escribirse con un beso y el pentagrama que seguiremos completando con las notas de un amor perenne en el tiempo.

Cuando estás a mi lado, no existe dolor, no existen los problemas, no hay tristezas posibles, porque veo tus ojos de alegría sincera, de bondad, de generosidad, y sólo puedo pensar en lo afortunada que soy al tenerte y que no quiero perderte.

Por ser tú, único y especial, te doy las gracias.



Te quiero muchísimo 





No hay comentarios:

Publicar un comentario